La Paz, 20 de Mayo 2026 (ANP Bolivia) – “Estamos adoloridos, estos son los gajes del oficio. Qué podemos hacer…”, musitó al micrófono de Gigavisión el periodista Hanz Peñaloza a manera de consuelo mientras limpiaba las gotas de sangre que fluían por sus labios.
Era la tarde del jueves 14 de mayo. Una turba de maestros rurales superó la capacidad de la policía antimotines, que empleó los últimos cartuchos de gases lacrimógenos.
Exactamente uno de esos proyectiles golpeó la región nasolabial del reportero, mientras el edificio del Ministerio de Educación caía bajo el control de los manifestantes, según relató a la Unidad de Monitoreo de los periódicos representados por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP).
Casi aturdido, sintió dolor, tomó un pañuelo desechable para limpiar sus labios y advirtió que una herida interna dejaba fluir líquido rojo. Aun con esa dificultad, cerró la transmisión que por varios minutos realizó para reportar la violencia callejera del magisterio rural.
El camarógrafo que lo acompañó consiguió registrar el rostro de un enfurecido manifestante que se lanzó contra el trabajador de la prensa para arrebatarle la cámara.
La brutalidad no consiguió su propósito, pero determinó el fin de la transmisión al mismo tiempo en que terminaba el combate entre policías derrotados y manifestantes victoriosos por derrumbar la pared exterior y por quebrar a pedradas los vidrios del edificio ministerial.
El médico de emergencias del Hospital Obrero emitió su diagnóstico tras revisar el hematoma y la herida interna: “contusión facial. Herida labio superior” y recomendó una baja médica de tres días.
En 19 años de trabajo, este fue el momento de mayor riesgo para su salud. Durante el conflicto político y social, en octubre de 2019, junto a otros periodistas, sufrió agresiones en el aeropuerto de El Alto cuando una multitud de seguidores del entonces presidente Evo Morales impidió la salida del aeropuerto de El Alto al líder cruceño Fernando Camacho.
La proximidad con la noticia, las calles y las coberturas informativas de riesgo lo acompañan al comunicador formado en la estatal UMSA. Escribió en el periódico zonal “Villa Balazos”, y fue reportero de las radios Continental, Andina, Metropolitana y desde hace 11 años camina las calles de La Paz informando para Gigavisión. Hoy, tras la emergencia médica, está de retorno en las fuentes de información.
