La periodista Kelly Gualpa, del medio digital Portadas, denunció que un militar le exigió borrar un video que grababa durante un operativo de las Fuerzas Armadas cerca de la Universidad Central del Ecuador, en Quito.
Según su testimonio, difundido el 8 de septiembre en las redes sociales del portal, la orden incluyó también eliminar el archivo de la papelera de su teléfono.
Gualpa relató que había salido a comprar en la zona cuando se encontró con un grupo numeroso de militares que perseguían y confrontaban a varios jóvenes, en medio de gritos y palabras que describió como amenazantes. Según su versión, comenzó a grabar la escena desde el espacio público (la vereda), en su calidad de periodista y ciudadana, sin interferir en el operativo.
Cuando se disponía a abordar un taxi, un militar se le habría acercado y le habría exigido borrar el video. La periodista no respondió por temor. El uniformado le pidió, además, que eliminara el archivo de la papelera del dispositivo, bajo advertencia de que podría «meterse en problemas» si no lo hacía.
Los hechos descritos corresponden a la versión de la periodista; Fundamedios no cuenta con registro visual del momento, dado que el material fue eliminado.
En su testimonio, Gualpa enmarca lo ocurrido como parte de lo que describió como una creciente militarización de la seguridad pública en Ecuador, y citó cifras propias sobre agresiones a la prensa para sustentar esa lectura.
Fundamedios intentó comunicarse con el medio. Hasta el cierre de la nota, no obtuvo respuesta.
Fundamedios ha registrado, hasta el 31 de agosto de 2026, 138 agresiones contra la libertad de expresión en Ecuador, de las cuales 55 fueron cometidas por algún agente del Estado. El caso de Kelly Gualpa se suma a un patrón de restricciones al trabajo periodístico por parte de fuerzas de seguridad en el marco de operativos de control del orden público.
