Detienen con violencia a activista Adelth Bonne en La Habana y le confiscan sus equipos de trabajo

Nov 5, 2026 | 0 Comentarios

La Habana, Cuba — 03/11/2026. Adelth Bonne Gamboa, comunicador independiente y colaborador de CubaNet, fue detenido arbitrariamente el 2 de noviembre de 2026 en el municipio Diez de Octubre, provincia La Habana, cuando caminaba por la vía pública cerca de su vivienda en Santo Suárez.

Agentes de la PNR lo esposaron y lo trasladaron en una patrulla a una unidad policial. Según su denuncia, le ocuparon sus equipos de trabajo y le impusieron una multa de 3000 pesos al amparo del Decreto-Ley 370. Durante el arresto, agentes avanzaron con una tonfa hacia su pareja cuando intentaba grabar la detención.

El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE) del ICLEP denuncia públicamente este hecho represivo que constituye una violación directa al ejercicio legítimo de la libertad de prensa en Cuba.

Hechos documentados

En la mañana del 2 de noviembre de 2026, Bonne Gamboa salió de su vivienda en el reparto Santos Suárez, municipio Diez de Octubre, según dijo en un video, a hacer trabajo periodístico. De acuerdo con CubaNet, el colaborador llevaba varios días incomunicado y salió de su casa para conectarse a internet.

Al salir de su domocilio, Adelth notó que una patrulla lo rondaba y pidió a su pareja que grabase, presintiendo un arresto. En efecto, fue interceptado en las calles Serrano y Enamorados, frente a un círculo infantil, y montado a empujones en el carro policial.

Los agentes lo esposaron y lo subieron a la patrulla 519 sin presentar documentación ni explicar los motivos. El Observatorio de Derechos Culturales denunció que fue reducido por la fuerza hasta ser introducido en el vehículo. En una transmisión en vivo tras su liberación, Bonne Gamboa afirmó que las esposas le provocaron una inflamación en las muñecas y dolor. De hecho, publicó una foto como evidencia, agregando: «El precio de querer libertad para una dictadura».

CubaNet denunció que la pareja de Adelth fue agredido por los agentes que llevaron a cabo el arresto cuando intentaba documentar la detención. Bonne Gamboa relató que agentes avanzaron con una tonfa hacia su acompañante para arrebatarle el teléfono. Igualmente, denunció que se llevaron su laptop, su teléfono, su trípode, su micrófono y lo que llevaba en su mochila. Afirmó que no fue un decomiso, porque no hubo orden, sino un robo.

«Se robaron mi laptop por donde trabajo. Se robaron mi teléfono por donde grabo. Se robaron mi trípode por donde no solo apoyaba a mi teléfono, sino que también me servía de luz. Se robaron mis micrófono para mejorar el sonido. Se robaron mis galletas dulces…. No fue decomiso, fue robo por parte del G2 cubano. Pero mi voz, ese pónganme dónde me ponga es la que no se van a poder robar», aseguró.

Tras la detención, Adelth fue trasladado a la cuarta unidad policial en el municipio Cerro. Allí, según su testimonio, se presentaron dos funcionarios del Ministerio de Comunicaciones con un documento que él no leyó ni firmó. Lo amenazaron con aplicarle el Decreto-Ley 370 y le impusieron una multa de 3000 pesos, que, según le dijeron, fue moderada por condescendencia. Bonne Gamboa rompió el documento del decreto, conservó la notificación de la multa y afirmó que no la pagará.

Declaró que estuvo durante aproximadamente una hora recibiendo amenazas. Según su relato, le dijeron que ese era el «primer strike», que el segundo llegaría si publicaba otro video en CubaNet y que el tercero, si seguía publicando en redes sociales. También lo amenazaron, como en otras ocasiones, con ir a la cárcel. Intentaron, además, levantarle una carta de advertencia por no acudir a la citación del 28 de octubre de 2026. No lo hicieron en esa unidad porque, según explicó, le correspondía la de Diez de Octubre y no había combustible para trasladarlo. Según su testimonio, le plantearon que podrían devolverle sus pertenencias si colaboraba. Él se negó.

El pasado 20 de octubre, Bonne Gamboa fue interrogado en la unidad de Aguilera tras una citación oficial del Ministerio del Interior. Los agentes le exigieron renunciar a su vínculo con CubaNet y lo acusaron de «mercenarismo». Le mencionaron una posible condena de dos a diez años por propaganda contra el orden constitucional y le anunciaron que se le impondría una medida de prisión domiciliaria. El 26 de octubre de 2026, recibió una nueva citación para el 28 de octubre, a la que no acudió.

Previamente, en diciembre de 2025, Adelth informó que suspendía su colaboración con CubaNet tras reiteradas amenazas contra él y su entorno familiar. En esa ocasión, agentes de la Seguridad del Estado intimidaron a su madre y a allegados, y lo pusieron ante la disyuntiva de abandonar Cuba o exponerse a la cárcel.

La más reciente detención, las amenazas y las agresiones físicas vulneran la libertad de prensa porque recaen sobre un colaborador de un medio independiente y porque, según su testimonio, los agentes vincularon expresamente las represalias con sus publicaciones en CubaNet y en redes sociales. La detención sin documentación, la confiscación de los medios con los que produce y difunde información y la sanción económica tienen como propósito disuadirlo de seguir informando. La intimidación a su pareja cuando grababa la detención vulnera, además, el derecho a documentar y difundir un hecho ocurrido en la vía pública.

Este caso ha sido incorporado al sistema institucional del OCLE mediante el proceso de monitoreo, observación y registro seguido de análisis y clasificación conforme a nuestra metodología de documentación de violaciones.

Clasificación metodológica del caso

Según la investigación realizada por OCLE estos hechos clasifican como una violación a la libertad de prensa respecto de Adelth Bonne Gamboa y a la libertad de expresión respecto de su pareja, bajo los indicadores que se detallan para cada víctima:

Adelth Bonne Gamboa, comunicador independiente y colaborador de CubaNet

Detención arbitraria

El 2 de noviembre, agentes policiales interceptaron a Bonne Gamboa en la vía pública, lo esposaron y lo trasladaron en la patrulla 519 a una unidad policial sin presentar documentación ni explicar los motivos, lo que configura una privación de libertad sin orden ni justificación legal conocida.

Agresiones físicas

Durante la detención, según el afectado y el Observatorio de Derechos Culturales, fue reducido por la fuerza y esposado de modo que le causó inflamación y dolor en las muñecas, lo que constituye un uso desproporcionado de la fuerza contra su cuerpo.

Ataques, amenazas y/o agresiones psicológicas

En la unidad policial, durante aproximadamente una hora, los agentes lo amenazaron con un esquema de «strikes» si seguía publicando en CubaNet y en redes sociales, y con la cárcel, lo que constituye una amenaza directa dirigida a que deje de informar.

En la misma ocasión, le plantearon que podrían devolverle sus pertenencias si colaboraba con ellos, lo que constituye una coacción que condiciona la restitución de sus instrumentos de trabajo a su colaboración con los órganos de seguridad.

Uso abusivo del poder estatal

Funcionarios del Ministerio de Comunicaciones le impusieron en la unidad policial una multa de 3000 pesos al amparo del Decreto-Ley 370, norma contraria a los estándares internacionales de libertad de expresión, lo que instrumentaliza el aparato administrativo para castigar económicamente su labor informativa.

Los agentes se quedaron con su laptop, su teléfono, su trípode y su micrófono sin que, según su denuncia, mediara orden alguna, lo que lo priva de los instrumentos con los que produce y difunde información.

Pareja de Adelth Bonne Gamboa (identidad no revelada)

Ataques, amenazas y/o agresiones psicológicas

El 2 de noviembre, mientras grababa la detención de Bonne Gamboa, agentes policiales avanzaron hacia ella con una tonfa con el propósito, según CubaNet, de quitarle el teléfono, lo que constituye una intimidación dirigida a impedir que documentara un hecho ocurrido en la vía pública.

Estas prácticas forman parte de un patrón sostenido de criminalización del derecho a informar y opinar en el espacio público cubano.

Marco constitucional e internacional vulnerado

El OCLE recuerda que estos hechos contradicen derechos reconocidos tanto en el orden constitucional cubano como en el marco internacional de derechos humanos.

Constitución de la República de Cuba (2019)

Artículo 46. Reconoce el derecho de todas las personas a la libertad, a la integridad física y moral y a la seguridad. Se vulnera porque Bonne Gamboa fue privado de libertad sin motivos, esposado de modo que le inflamó las muñecas y amenazado durante una hora, y porque su pareja fue intimidada con una tonfa cuando grababa.

Artículo 54. Reconoce, respeta y garantiza la libertad de pensamiento, conciencia y expresión. Se vulnera respecto de la pareja de Bonne Gamboa, porque la intimidación buscó impedir que documentara lo que ocurría en la vía pública.

Artículo 55. Reconoce la libertad de prensa. Se vulnera porque la detención, la retirada de sus instrumentos de trabajo, la multa y las amenazas de «strikes» recaen sobre un colaborador de un medio independiente y se vinculan expresamente con sus publicaciones en CubaNet.

Artículo 59. Establece que la confiscación de bienes solo se aplica como sanción dispuesta por autoridad competente, en los procesos y por los procedimientos que determina la ley. Se vulnera porque, según su denuncia, los agentes se quedaron con su laptop, su teléfono, su trípode y su micrófono sin orden ni procedimiento alguno.

Declaración Universal de Derechos Humanos:

Artículo 9. Establece que nadie podrá ser arbitrariamente detenido. Se vulnera porque Bonne Gamboa fue detenido en la vía pública, esposado y trasladado sin documentación, sin motivos comunicados y sin fundamento legal conocido.

Artículo 17. Reconoce el derecho a la propiedad y prohíbe privar de ella arbitrariamente. Se vulnera por la retirada de su laptop, su teléfono, su trípode y su micrófono sin que, según su denuncia, mediara orden alguna.

Artículo 19. Garantiza el derecho a no ser molestado a causa de las opiniones y a investigar, recibir y difundir informaciones por cualquier medio. Se vulnera porque Bonne Gamboa fue detenido, despojado de sus equipos, multado y amenazado por sus publicaciones, y porque su pareja fue intimidada para impedir que grabara la detención.

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

Artículo 9 (párrafos 1 y 2). Reconoce el derecho a la libertad y a la seguridad personales, prohíbe la detención arbitraria y exige informar a la persona de las razones de su detención en el momento en que se produce. Se vulnera porque los agentes lo arrestaron sin explicarle los motivos y emplearon una fuerza que le causó lesiones en las muñecas.

Artículo 19 (párrafos 2 y 3). Protege la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones por cualquier procedimiento y solo admite restricciones fijadas por ley y necesarias para un fin legítimo. Se vulnera porque la detención, la multa impuesta al amparo de una norma contraria a esos estándares, la retirada de sus equipos y las amenazas no responden a ninguna restricción legítima, y porque la intimidación a su pareja buscó impedir la documentación de un hecho en la vía pública.

La conducta del Estado cubano constituye una violación de la libertad de prensa de Adelth Bonne Gamboa, de su derecho a la libertad y a la seguridad personales, a la integridad física y a no ser privado arbitrariamente de sus bienes, así como de la libertad de expresión de su pareja. Detener sin documentación a un colaborador de un medio independiente, retenerle los instrumentos con los que trabaja, sancionarlo económicamente con una norma contraria a los estándares internacionales y advertirle con castigos progresivos por sus publicaciones no responde a un fin legítimo ni cumple los requisitos de legalidad, necesidad y proporcionalidad exigidos para limitar la expresión. La intimidación a su pareja cuando documentaba la detención extiende esa vulneración a quienes registran la actuación de los agentes del Estado en la vía pública.

Llamado del OCLE

El Observatorio Cubano de Libertad de Expresión del ICLEP exige al Estado cubano:

que cesen de inmediato las detenciones, citaciones, amenazas y el hostigamiento contra Adelth Bonne Gamboa y su entorno por su labor informativa;

que le devuelva de inmediato su laptop, su teléfono, su trípode, su micrófono y demás pertenencias retenidas, y garantice que no se acceda a su contenido sin orden judicial;

que deje sin efecto la multa de 3000 pesos impuesta al amparo del Decreto-Ley 370 y se abstenga de aplicar esa norma contra periodistas y comunicadores;

que investigue y sancione a los agentes que lo detuvieron, lo esposaron y retuvieron sus equipos, y a quienes intimidaron a su pareja;

que se abstenga de abrir procesos penales o de imponer medidas de confinamiento contra Bonne Gamboa por su trabajo informativo;

y que garantice la integridad física y moral de Bonne Gamboa y de su pareja.

El OCLE hace un llamado urgente a la comunidad internacional, a los mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas, a las relatorías regionales, a gobiernos democráticos y a organizaciones de protección de libertad de expresión, para que:

den seguimiento a este caso,

exijan responsabilidades al Estado cubano, y

refuercen la vigilancia internacional sobre el deterioro sostenido de la libertad de expresión en Cuba.

La libertad de expresión no puede seguir siendo tratada como un delito. Documentar, informar, opinar y denunciar son derechos fundamentales, no amenazas al orden público.