La Paz, 24 de abril de 2026 (ANP Bolivia) – Un día después de la represión policial dirigida contra periodistas en la Plaza Murillo de La Paz, el gobierno rechazó las agresiones y garantizó “el pleno ejercicio de la libertad de prensa” con un reconocimiento al trabajo de los comunicadores como un “pilar fundamental para nuestra democracia”.
En un comunicado, la Dirección General de Comunicación Estratégica del Estado informa que esta oficina gubernamental tomó conocimiento de las denuncias de agresiones físicas realizadas por representantes de los trabajadores de la prensa ante el Comandante Departamental de la Policía.
“Por esta razón, el gobierno rechaza cualquier represión que afecte la labor de los medios y considera que estos incidentes deben ser esclarecidos con la responsabilidad que corresponde”, señala el mensaje gubernamental.
“Se instruirá” que se “aseguren condiciones seguras para la cobertura informativa, garantizando el respeto total a la labor periodística y la protección de sus equipos de trabajo…”, expresa el comunicado.
A las 11.00 horas del miércoles 22 de abril, mujeres periodistas y reporteros fueron atacados con gases lacrimógenos por policías que intentaban evitar la grabación de imágenes mientras reprimían a un grupo de ocho maestros que resistían su desalojo de la plaza tendidos en el piso.
Los relatos obtenidos por la Unidad de Monitoreo de la Asociación Nacional de la Prensa (anp-bolivia.com) denuncian que los gases tóxicos contenidos en spray fueron lanzados a los ojos de los periodistas.
Luego fueron echados de la Plaza Murillo violentamente por mujeres y hombres policías del grupo antimotines. Desde las puertas del antiguo Palacio Legislativo y por unos 150 metros, fueron empujados y tomados por los brazos, hasta expulsarlos detrás de una barrera metálica ubicada en la esquina de las calles Comercio y Colón.
