Argentina: escalada sin precedentes en el discurso del presidente Milei contra periodistas

Oct 23, 2026 | 0 Comentarios


Argentina, 23 de octubre de 2026 (FOPEA) .- El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) alerta sobre una escalada sin precedentes en el discurso del presidente Javier Milei contra periodistas. Este viernes, en un acto público en la Fundación Faro, el jefe de Estado volvió a señalar con nombre y apellido a Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodríguez, Natalia Volosín y Luis Novaresio. Inmediatamente después afirmó. «Sepan que los hijos de puta en Argentina no van a tener piedad. Tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos. Y acá a los buenos les tiene que ir bien. Los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta».

FOPEA repudia enérgicamente estas expresiones. Que el Presidente de la Nación, tras identificar uno por uno a periodistas, apele en un acto público a la figura de la hoguera y a la negación de toda piedad constituye un salto cualitativo en la hostilidad oficial hacia la prensa. Más allá de la intención que se le atribuya, ese lenguaje legitima la violencia contra quienes informan y expone a los colegas señalados a riesgos concretos frente a terceros. El Estado tiene la obligación de proteger a los periodistas, no de convertirlos en blanco.

Horas antes, tras conocerse su sobreseimiento en la causa $LIBRA, el mandatario había calificado a esos mismos periodistas de «ensobrados, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones» en su cuenta oficial de la red social X. En el mismo mensaje extendió esos rótulos a «todos los demás que utilizaron este tema» y acusó al Grupo La Nación de haber utilizado la causa para «extorsionar al gobierno a cambio de salvarse de evadir impuestos». Atribuir sin prueba alguna la recepción de pagos ilegítimos a periodistas identificados es una acusación de extrema gravedad cuando proviene de la máxima autoridad del país.

FOPEA respeta las decisiones de la Justicia y no se pronuncia sobre el fondo del expediente. Pero un sobreseimiento no convierte en falsa la cobertura periodística de una investigación judicial que durante más de un año y medio involucró al Presidente, a su hermana y secretaria general de la Presidencia y a otros funcionarios y particulares. Informar sobre esa causa fue un ejercicio legítimo del periodismo sobre un asunto de evidente interés público, no una «operación».

En lo que va de octubre, el Presidente insultó a María Eugenia Duffard, Jesica Bossi, Fernán Saguier, Joaquín Morales Solá, Jorge Liotti, Pagni y Novaresio. Esta semana, en Madrid, descalificó a la periodista española Julia Molina por una pregunta formulada a la salida de un acto. Como corolario, este viernes pasó del insulto en redes sociales a un discurso que asocia a periodistas con la imagen del fuego. Lo ocurrido en estas semanas indica que esa tendencia se agrava.

FOPEA convoca a los dirigentes políticos de todos los sectores, a los legisladores y a las instituciones de la República a pronunciarse sin ambigüedades frente a este discurso, porque el silencio también contribuye a naturalizarlo.

A su vez, se solidariza con los colegas señalados y reclama al Presidente que cese de inmediato la estigmatización de periodistas. La libertad de prensa no es un privilegio del sector, sino una garantía para toda la ciudadanía.