Managua, 08 de julio de 2026 (FLED).— Periodistas nicaragüenses dentro y fuera del país enfrentan nuevas formas de presión, amenazas digitales, obstáculos migratorios y riesgos asociados a la represión transnacional, según el segundo informe trimestral de Libertad de Prensa 2026 de la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED).
Entre abril y junio de 2026, la organización documentó 24 agresiones contra periodistas y medios independientes. De ese total, 21 correspondieron a agresiones verbales, escritas y digitales; dos a desplazamiento forzado; y una al uso abusivo del poder estatal. Según FLED, esta cifra «no refleja la totalidad de las agresiones ocurridas», sino que muestra la continuidad de un patrón de control, intimidación y desgaste contra la prensa independiente.
Durante este período, se documentó el exilio de dos periodistas que salieron de Nicaragua ante el acoso policial y el temor de ser detenidos. Con estos casos, asciende a 310 el número de periodistas y trabajadores de medios forzados a salir del país desde 2018.
Amenazas digitales y desprotección
El documento señala que las agresiones digitales concentraron la mayoría de los casos registrados. Detalla que el acoso en redes sociales incluye burlas, lenguaje obsceno, descalificaciones y mensajes dirigidos a desacreditar la labor informativa. Explica que las mujeres periodistas fueron las más afectadas por este tipo de ataques, que en muchos casos pasan de cuestionar su trabajo a descalificaciones personales.
Además, la organización recibió reportes de amenazas e interrogatorios contra familiares de periodistas nicaragüenses exiliados, bajo la sospecha de que continúan enviando información a medios establecidos fuera del país. Para FLED, estas presiones buscan cortar los vínculos informativos entre periodistas dentro de Nicaragua y redacciones en el exilio.
Por otro lado, FLED advierte que periodistas nicaragüenses exiliados en Costa Rica siguen enfrentando dificultades para alquilar vivienda, obtener permisos laborales y regularizar su situación migratoria. Explica que 12 periodistas consultados afirmaron que aún esperan una resolución definitiva sobre sus solicitudes de refugio.
En el documento también se hace referencia a casos de vigilancia, seguimientos cerca de viviendas, amenazas en redes sociales, exposición de información personal, fotografías de vehículos y llamadas de números desconocidos contra al menos 7 periodistas en Costa Rica.
Ante este escenario, la organización llamó al Estado costarricense a adoptar medidas específicas frente a posibles casos de represión transnacional. Para FLED, proteger a un periodista no significa solo evitar una agresión, sino permitirle trabajar, movilizarse y vivir con garantías.
Estado de Nicaragua debe poner fin a la persecución
Como parte del informe, también se registró el cierre de Radio Stereo Romance, una emisora que operó durante 31 años. Para la organización, la confiscación de sus equipos por parte del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), confirma el uso de esta institución como mecanismo de control y censura contra medios independientes.
De igual modo, FLED reiteró al Estado de Nicaragua la obligación de poner fin a la persecución contra periodistas y medios independientes, y subrayó la importancia de mantener la documentación, la denuncia pública y el acompañamiento internacional a periodistas dentro y fuera del país.
Descarga el informe aquí.
