Informe FLED | 44 agresiones contra la prensa en Nicaragua entre enero y marzo de 2026

Abr 10, 2026

Managua, 10 de abril de 2026 (FLED).— Entre enero y marzo de 2026, la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) documentó 44 agresiones contra periodistas y medios independientes en Nicaragua. Los ataques estuvieron concentrados en plataformas digitales utilizadas para desacreditar y presionar desde espacios vinculados a voceros oficialistas.

La organización detalla que 50 % de las agresiones fueron ejecutadas por actores no estatales, 40 % por agentes estatales y 10 % por paraestatales.

El informe titulado «Ortega y Murillo profundizan el control sobre la prensa independiente con ataques y presión sostenida dentro y fuera del país», señala que las agresiones se dirigen principalmente a «estigmatizar y deslegitimar» el trabajo de periodistas independientes mediante redes sociales y programas digitales.

De acuerdo con la organización, espacios como «La Verdad Verdadera», conducido por Moisés Absalón Pastora, y «El Búnker de Stalin», dirigido por Stalin Vladimir Centeno, han sido utilizados como canales para difundir estos ataques de forma sostenida.

De igual modo, el informe advierte que periodistas que permanecen en Nicaragua enfrentan vigilancia, restricciones y citatorias policiales, mientras que quienes trabajan desde el exterior enfrentan dificultades económicas, incertidumbre migratoria y limitaciones para sostener su labor.

Resguardo, exilio y retorno condicionado

Ante el incremento de la violencia, el documento señala que «algunos periodistas han optado por reducir su exposición pública como medida de protección para resguardar su seguridad y la de sus familias».

FLED también documentó al menos tres casos de periodistas en el exilio que han intentado negociar su retorno al país, uno de los cuales se concretó bajo condiciones que incluyen la difusión de contenido favorable al gobierno.

La organización señala que no se registraron nuevos exilios en el trimestre, lo que atribuye a cambios en las dinámicas de control y no a una mejora en las condiciones para el ejercicio periodístico.

En el informe también se identifican problemas estructurales que afectan al gremio, entre ellos el desempleo en el exilio, la reducción de oportunidades en el sector, la falta de resolución de solicitudes de refugio y la suspensión de seguros médicos, lo que incrementa la vulnerabilidad de periodistas, especialmente de aquellos con enfermedades crónicas.

FLED concluye que el periodismo nicaragüense continúa operando bajo restricciones dentro y fuera del país y reitera su llamado a garantizar el ejercicio de las libertades fundamentales y los derechos humanos.

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