El Salvador, 27 de enero de 2026 (APES).— Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) retuvieron arbitrariamente al periodista Carlos Hernández, periodista freelance que colabora con Revista Elementos, durante una cobertura en el Centro Judicial Integrado de Soyapango, la mañana del 27 de enero de 2026. Además, los agentes le tomaron fotografías a sus documentos y a él mismo.
Hernández cubría una audiencia colectiva programada contra más de 150 personas detenidas bajo el Régimen de Excepción. A dicha audiencia se habían hecho presentes familiares de los detenidos, así como también miembros del Movimiento de Víctimas del Régimen (MOVIR), quienes respaldaron las manifestaciones de los asistentes.
Durante la jornada, una patrulla policial que transportaba un grupo de detenidos ingresó al Centro de Judicial. Hernández le tomó fotografías a la patrulla como parte de su labor informativa; sin embargo, esta acción provocó una reacción hostil por parte de los agentes que se encontraban en el vehículo, quienes le dijeron que no podía tomar fotografías y le pidieron que se identificara. Hernández así lo hizo, mostrándoles su credencial.
Posteriormente, cuando el periodista se disponía a retirarse del lugar y ya había pedido un UBER para salir del Centro Judicial, fue abordado por tres agentes de la policía, quienes le pidieron su DUI y su credencial de periodista.
De acuerdo con el testimonio de Hernández, los agentes le tomaron fotos a los documentos y a él, y uno de ellos empezó a buscar irregularidades con sus datos en un dispositivo celular. Por lo que el periodista pudo entrever, los agentes parecían estar buscando antecedentes penales asociados a su Documento de Identidad.
Los agentes retuvieron a Hernández aproximadamente diez minutos mientras revisaban sus documentos, sin permitirle abandonar el recinto. La situación se prolongó hasta que llegaron otros periodistas y miembros del MOVIR, quienes cuestionaron a los agentes sobre lo que estaba ocurriendo. Solo tras dicha intervención, los policías le devolvieron los documentos al periodista y le permitieron retirarse.
La APES expresa su profunda preocupación por estos sucesos, y hace un llamado a las autoridades de seguridad a respetar el trabajo de los colegas y a abstenerse de realizar acciones de hostigamiento, intimidación o retenciones injustificadas contra periodistas en eventos de interés público. Asimismo, expresa su solidaridad con el periodista afectado y con los medios y organizaciones que continúan documentando, pese a las restricciones, estos hechos en contextos de alta vulnerabilidad.
