Colombia, 31 de julio de 2025 (FLIP): El pasado lunes 28 de julio, el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Guadalajara de Buga, Valle del Cauca, condenó a 20 años de prisión a Cristhian Camilo Chávez Muñoz, alias ‘Chepe’, por su participación en el homicidio del periodista Marcos Efraín Montalvo el día 19 de septiembre de 2021. El comunicador era ampliamente reconocido por su trabajo en Tuluá desde hace más de cuarenta años, y por la labor que realizó en medios como El País de Cali, Radio Reloj, La Cariñosa, el semanario El Tabloide y el periódico local La Variante. Además, también difundía noticias en dos páginas de Facebook que llevaban su nombre.
Chávez Muñoz fue condenado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas de fuego agravado y uso de menores de edad para la comisión de delitos. Él fue quien conducía la motocicleta en la que ambos sicarios huyeron del barrio La Esperanza, luego de dispararle a Montalvo en repetidas ocasiones. Además, en la sentencia se estipuló que este homicidio no sólo constituyó una violación del derecho a la vida, sino también de la seguridad pública y la libertad individual.
Desde la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, reconocemos la importancia de esta sentencia en la lucha contra la impunidad por crímenes contra periodistas. Esta decisión se dio en el marco de un preacuerdo propuesto por la Fiscalía, en el que se reconoció que el asesinato de Marcos Efraín fue motivado por la labor que ejercía como periodista, lo cual constituyó un agravante en la conducta delictiva. Si bien esta decisión representa un avance, el preacuerdo se dio casi cuatro años después del asesinato y desconoció los derechos de las víctimas al no garantizar su participación activa en el proceso. Esto en tanto a que el preacuerdo no incluyó un aporte significativo a la verdad ni a su reparación integral; a pesar de que las víctimas habían solicitado expresamente que Chávez Muñoz contribuyera al esclarecimiento de los hechos como condición para acceder a la reducción de la pena.
Marcos Efraín Montalvo era uno de los periodistas más reconocidos y con mayor trayectoria de la región, lo que le otorgaba una amplia visibilidad en la comunidad. Esta notoriedad hacía que sus denuncias tuvieran alto impacto y lo exponía a represalias por parte de los actores vinculados con sus investigaciones. Cabe resaltar que el comunicador ya había recibido amenazas previas por las publicaciones hechas con relación a la Alcaldía de Tuluá entre 2019 y 2021, particularmente por denuncias sobre los denominados carteles del cilantro y de la cebolla, reconocidos por extorsionar a vendedores y comerciantes de la región.
Este caso pone de relieve el clima de hostilidad que enfrentan los periodistas en Tuluá, donde el ejercicio de la prensa se ejerce bajo un clima de intimidación persistente. Las agresiones contra periodistas así lo demuestran, pues hemos registrado que la principal modalidad han sido amenazas realizadas por bandas criminales. Durante el 2021, se registraron 3 agresiones a periodistas en el municipio, una cifra que ascendió a 4 en 2022 y 5 en 2023. Aunque en 2024 sólo se reportó un caso y en lo que va de 2025 no se han documentado nuevos incidentes, este descenso debe leerse con cautela. Esta situación podría estar generando autocensura o silenciamiento forzado, por lo que resulta importante mantener un seguimiento constante sobre las condiciones para el ejercicio periodístico en el municipio.
Si bien la condena de Chávez Muñoz significa un avance para el proceso, destacamos que aún hacen falta otras medidas para impartir justicia en este caso. Por ello, le hacemos un llamado a la Fiscalía General de la Nación para que avance de manera diligente en la investigación y pueda hallar y sancionar al determinador o al máximo responsable de los hechos que dieron paso al homicidio del periodista Marcos Efraín Montalvo; así como a la reparación integral de las víctimas.
