Costa Rica da un paso histórico por la libertad de prensa

Feb 5, 2026 | 0 Comentarios

Hace veinte años, el IPLEX planteó con firmeza que la libertad de prensa no puede coexistir con normas punitivas heredadas de un pasado autoritario. Hoy, el país confirma esa convicción: con 43 votos a favor y ninguno en contra, la Asamblea Legislativa aprobó el expediente 24.185, “Ley para la libertad del ejercicio periodístico”, que deroga los artículos 7 y 8 de la centenaria Ley de Imprenta.

Hasta ahora, esas disposiciones castigaban con pena de arresto a periodistas, editores y responsables de publicaciones por delitos de calumnia o injuria cometidos por medio de la prensa, así como a quienes se considerara que intentaban “subvertir el orden” o afectar las relaciones amistosas con otros Estados. La eliminación de estas sanciones penales no es un simple ajuste técnico: representa el reconocimiento de que en una democracia madura las ideas —aun las más incómodas— deben enfrentarse con argumentos, no con castigos.

Esta reforma marca un antes y un después para la libertad de expresión en Costa Rica. Supone el paso definitivo hacia un modelo donde las responsabilidades derivadas del ejercicio periodístico se ventilan en sede civil y no penal, tal como lo establecen los estándares internacionales y las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. A través de este acto, el país reafirma su liderazgo regional en la defensa del derecho a informar y ser informado.

Para el IPLEX, esta decisión honra la lucha de periodistas, juristas y defensores de derechos humanos que durante décadas denunciaron el anacronismo de la Ley de Imprenta. Hoy celebramos una victoria institucional que fortalece la prensa libre, crítica y responsable —pilar esencial de toda república democrática.

Veinte años después de haberlo propuesto, vemos en este logro la prueba de que la constancia y el compromiso por la libertad de expresión rinden frutos. Costa Rica vuelve a demostrar que la palabra libre es la mejor garantía para preservar la democracia.