Colombia, 9 de septiembre de 2024 (FLIP).— El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha firmado hoy una directriz que busca promover buenas prácticas y conductas éticas que se alineen con las responsabilidades sociales y democráticas vinculadas a la garantía de la libertad de expresión y de prensa.
Por iniciativa de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), esta directiva tiene como objetivo reforzar el deber que recae sobre los funcionarios al emitir pronunciamientos públicos, especialmente en su interacción con periodistas, comunicadores y medios de comunicación, cuando se aborden temas relacionados con el cumplimiento de sus funciones.
Dentro de los lineamientos establecidos se incluye el deber que tienen los servidores públicos, en el ejercicio de sus funciones, de abstenerse de realizar pronunciamientos que fomenten la estigmatización o discriminación contra la prensa.
Igualmente, la directiva insta a los funcionarios a que eviten realizar declaraciones que puedan interpretarse como incitaciones a la violencia o discriminación y a fomentar un ambiente de respeto, diálogo y tolerancia hacia todas las opiniones y aportes al debate público.
Asimismo, se recalca la importancia de que los funcionarios garanticen el acceso a información pública veraz, imparcial y oportuna, evitando el uso de su influencia para censurar ideas, opiniones o información crítica hacia las autoridades o funcionarios.
Contexto de la prensa colombiana durante la presidencia de Gustavo Petro
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) recuerda que en los últimos años se ha registrado un incremento en el número de ataques por parte de funcionarios en contra de periodistas.
En 2023, la FLIP documentó 120 casos de agresiones contra periodistas por parte de funcionarios y en lo que va de 2024 se suman 90 casos, siendo el Estado el segundo mayor agresor de la prensa, después de actores particulares con 92 casos.
En este contexto, La FLIP entiende que estas medidas constituyen un marco claro de deberes para los funcionarios en la prevención de la estigmatización y la protección de la integridad de periodistas y medios de comunicación.
La FLIP valora de manera positiva el componente pedagógico y de capacitación que estas directrices incluyen, orientado a promover la tolerancia a la crítica, el pluralismo y el respeto a la diversidad de opiniones en una sociedad democrática.
Además, se destacan las acciones de sensibilización que resaltan la importancia del periodismo en las sociedades democráticas y la creación de mecanismos de diálogo continuo con representantes de los medios de comunicación para atender sus necesidades e inquietudes.
Esta directiva permite a periodistas y a la ciudadanía contar con las herramientas necesarias para realizar un seguimiento riguroso y así asegurar que los funcionarios la implementen y cumplan.
Consulte la directriz presidencial completa aquí.
