Ecuador | Asambleísta arremete contra Ecuavisa

Oct 26, 2026 | 0 Comentarios

El asambleísta Sergio Peña Veloz escribió, el 20 de octubre de 2026, en su cuenta personal de X, que en Ecuavisa trabajaba “la novia de un famoso narco” El legislador no nombró a la persona aludida ni presentó pruebas de lo que dijo. Añadió que el canal no había hecho reportajes sobre el tema y cerró con la frase “vamos a enseñarle periodismo a este canal”. En el mensaje etiqueta a la cuenta de Ecuavisa, a la Fiscalía General del Estado, al presidente Daniel Noboa y a José Julio Neira.

Peña publicó el mensaje como cita de una publicación de la cuenta “Medusa”, del mismo 20 de octubre. Esa cuenta compartió un video con la leyenda “Ya a Ecuavisa nadie lo quiere”, que retoma imágenes de la agresión al comunicador Dieter Hoffman en el aeropuerto de Guayaquil.

El texto que acompaña el video sostiene que Ecuavisa “se ha ganado el rechazo y la desconfianza de muchos ecuatorianos” y que, cuando el periodismo “parece servir a intereses antes que a la verdad, deja de informar”.

El 14 de octubre, Hoffman, comunicador del programa Los Hackers del Entretenimiento de Ecuavisa, recibió insultos y expresiones homofóbicas durante más de dos horas mientras cubría la llegada de Shyare Andrade, primera finalista del Miss Grand International 2026. Los asistentes también corearon consignas contra el canal. Fundamedios documentó este hecho en una alerta publicada el 20 de octubre. 

La publicación del asambleísta se suma a otros episodios recientes de tensión entre Ecuavisa y el Gobierno. El 1 de octubre, el periodista Lenin Artieda dijo al aire que un funcionario llevaba 428 días negándose a dar entrevistas al canal. Días después, el presidente Daniel Noboa atribuyó los “ataques mediáticos” de Ecuavisa a un “primo resentido”, en referencia a uno de los accionistas del canal.

Fundamedios rechaza que un asambleísta en funciones vincule a un medio de comunicación y a una de sus trabajadoras con el narcotráfico sin aportar pruebas. Que etiquete a la Fiscalía y al presidente de la República sugiere la necesidad de una acción estatal contra el medio, lo que agrava la acusación. En un país donde el crimen organizado representa un riesgo concreto para la prensa, este tipo de señalamientos puede exponer a periodistas y trabajadores de la comunicación a represalias.