Paraguay | Presidente Santiago Peña califica a la ciudadanía de «prisionera» de los políticos y los medios

Feb 16, 2026 | 0 Comentarios

Asunción, 16 de febrero de 2026 (IDEA).— Este 16 de febrero, en el marco de la discusión por la reforma de la Caja Fiscal —frenada en el Senado tras una movilización docente—, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, cuestionó a sectores políticos y mediáticos. Peña expresó sus señalamientos durante una visita al Centro de Atención Integral para la Primera Infancia (CAIPI) de Cambyretá, en el Departamento de Itapúa.

Peña sostuvo que los paraguayos que «no manejan toda la información» quedan como «prisioneros de los políticos y de los medios de comunicación» y de quienes persiguen intereses de corto plazo. Esta declaración asocia implícitamente a la prensa con la manipulación de una ciudadanía desinformada y deslegitima la cobertura crítica de la reforma previsional.

«Yo lamento cuando muchas veces la clase política utiliza esto para tomar de prisioneros, porque muchas veces los paraguayos que no manejan toda la información son prisioneros de los políticos, son prisioneros de los medios de comunicación, son prisioneros de aquellos que tiene un interés a corto plazo, pero no tienen esa conciencia del futuro», dijo el mandatario —según reseña el medio La Nación— tras el freno de la referida reforma.

Contexto

Las declaraciones del presidente paraguayo se inscriben en una serie de pronunciamientos suyos que descalifican a los medios. La reforma de la Caja Fiscal había recibido media sanción en Diputados —con medidas flexibilizadas ante la presión en las calles— y fue postergada en el Senado por falta de votos, en un escenario de fuerte resistencia del sector docente.

La relación entre el presidente Santiago Peña y la prensa crítica se fue tensando a lo largo de 2024 y 2025, con una serie de episodios que organizaciones de periodistas y medios de comunicación consideraron como hostigamiento, descalificación y obstrucción al trabajo periodístico.

Entre los casos más señalados figuran sus críticas públicas a cronistas y medios, su cuestionamiento a la «lógica de dictadura» que, según dijo, persistiría en parte de la prensa paraguaya, así como reclamos gremiales por impedimentos para preguntar, empujones a trabajadoras de prensa y restricciones de acceso a actividades oficiales.