Un equipo periodístico de Teleamazonas fue víctima de amedrentamiento e intimidación mientras realizaba la cobertura de un operativo policial en la cooperativa Santa Mónica, distrito Esteros, sur de Guayaquil.
Durante la transmisión en vivo, sujetos realizaron disparos al aire y lanzaron amenazas contra los periodistas para que abandonaran el lugar.
La mañana del 29 de julio, la reportera Paula Kuhn y su camarógrafo informaban en directo sobre la situación de inseguridad en ese sector. La noche anterior se había desarrollado un operativo antidrogas que derivó en un ataque armado contra servidores policiales.
Mientras la periodista realizaba el reporte comenzaron a escucharse varias detonaciones. En la transmisión en vivo quedaron registrados tanto los disparos como la reacción inmediata del equipo periodístico. «Están disparando… sí, en este momento están efectuando disparos justamente en la parte de atrás», dijo la reportera entre el sonido de las detonaciones.
Los disparos obligaron al equipo a interrumpir la cobertura y tomar medidas para resguardar su integridad. En la grabación también quedaron registradas las amenazas contra los periodistas. Entre los gritos se escucha: «¡Se quieren morir, sapos!»
Durante esos momentos de tensión, las cámaras de Teleamazonas también registraron el paso de un motociclista con el rostro cubierto que circuló junto al equipo periodístico, mientras continuaban las amenazas.
En conversación con Fundamedios, uno de los comunicadores relató que, llegaron al lugar alrededor de las 08:00, sin resguardo policial, luego de que otro medio de comunicación les facilitara la ubicación donde se habían registrado los hechos de la noche anterior. La primera intervención en vivo, de acuerdo con el camarógrafo de Teleamazonas, transcurrió con normalidad. Sin embargo, mientras la reportera retomaba una nueva transmisión comenzaron las detonaciones a pocos metros del lugar donde se encontraban.
Hubo dos ráfagas de disparos: la primera no alcanzó a escucharse en la transmisión, mientras que la segunda quedó registrada en vivo. Y, mientras intentaban continuar con la cobertura, varias personas empezaron a insultarlos y amenazarlos para obligarlos a salir del lugar.
«Nos gritaban: ‘sapos’, ‘se quieren morir’, ‘hijos de tal”, relató el comunicador. Añadió que, la reportera buscó resguardo detrás de un camión.
Él continuó grabando mientras retrocedía lentamente sin dejar de enfocar el sitio desde el que provenían los disparos. En segundos,el asistente de cámara preparó el vehículo para una salida inmediata. Los tres integrantes del equipo periodístico abandonaron el sector sin interrumpir la transmisión en vivo. Una vez que salieron se aglomeraron personas donde estaban previamente.
Tras el ataque, el equipo se trasladó hasta la Unidad de Vigilancia Comunitaria (UVC) del distrito Esteros para solicitar la intervención de la Policía Nacional. Minutos después, cerca de treinta efectivos policiales acudieron al sector e iniciaron patrullajes e intervenciones para controlar la situación.
En el reportaje, Teleamazonas también documentó la presencia de personas que aparentemente cumplían funciones de vigilancia para estructuras criminales, ubicadas en distintos puntos de la cooperativa Santa Mónica, simulando realizar actividades cotidianas mientras observaban los movimientos de la Policía y del equipo periodístico.
Asimismo, el medio registró la existencia de cámaras de videovigilancia instaladas en viviendas del sector que apuntaban hacia las vías principales y seguían el desplazamiento de los uniformados.
Según información que la Policía Nacional dio a Teleamazonas, la noche del 28 de julio aproximadamente entre 70 y 80 motocicletas con hombres armados habrían llegado al sector. Durante un operativo antidrogas atacaron a los servidores policiales con fusiles y pistolas. Como resultado dos sospechosos fueron aprehendidos, se decomisaron alrededor de 50 kilogramos de cocaína y una prensa metálica. De acuerdo con las autoridades, la cooperativa Santa Mónica es un barrio donde tendría presencia la organización criminal Freddy Krueger, dedicada a delitos como asesinatos, extorsiones y robos.
Para Fundamedios, este hecho constituye una grave agresión contra la libertad de expresión y el ejercicio periodístico.
Resulta especialmente preocupante que las detonaciones, las amenazas y el contexto de intimidación hayan ocurrido mientras el equipo se encontraba transmitiendo en vivo, quedando evidencia audiovisual de la agresión. Este hecho muestra el nivel de riesgo que enfrentan periodistas que cubren temas relacionados con violencia y crimen organizado en Ecuador.
