Centroamérica, 07 de mayo de 2026 (APES) —. La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) presentó su informe anual de Libertad de Prensa en El Salvador titulado «Un año de periodismo bajo persecución y exilio», el cual documentó una crisis sin precedentes para el gremio durante el 2025. El estudio revela que el ejercicio periodístico en el país ha entrado en una fase de resistencia crítica debido al asedio sistemático del Estado.
Durante el año, la APES registró 426 agresiones contra la prensa. Si bien el número total muestra una ligera disminución respecto a 2024, el informe aclara que esto responde a la menor presencia de periodistas en el país y no a una mejora en el entorno. Las agresiones se tornaron más directas y violentas, con un incremento del 84% en casos de acoso físico y un repunte significativo en casos de retenciones arbitrarias e intimidación.
El Estado salvadoreño se ratifica como el principal agresor, siendo responsable del 58.2% de los ataques documentados. Agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), militares y funcionarios públicos encabezan la lista de victimarios, con el presidente Nayib Bukele y el diputado Christian Guevara señalados como los principales agresores por segundo año consecutivo.
Asimismo, se registró el exilio forzado de más de 50 periodistas entre mayo y julio de 2025, una cifra que no se registraba desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1992. Los periodistas se vieron obligados a abandonar el país bajo el temor o la advertencia, de parte de fuentes confiables, de posibles órdenes de captura en su contra. Hasta la fecha, muchos de ellos permanecen fuera del país.
El informe también destaca el impacto devastador de la Ley de Agentes Extranjeros (LAEX), que impuso un impuesto del 30% a la cooperación internacional, provocando la asfixia financiera de medios independientes y el traslado de las operaciones de la APES al extranjero. Por su parte, el periodismo comunitario enfrenta un panorama desolador: el 90% de sus comunicadores admite trabajar con miedo bajo el Régimen de Excepción.
Ante este contexto restrictivo, la APES demanda el cese al acoso y la persecución de periodistas y medios de comunicación, la derogación inmediata de la LAEX y la creación de garantías para el retorno seguro de los periodistas exiliados.
Puedes consultar el informe completo aquí.
