Informe temático de FLED detalla patrón de control y represión contra mujeres periodistas de Nicaragua

Nov 25, 2025

Latinoamérica.— El más reciente informe temático de la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED) revela que la represión contra las mujeres periodistas nicaragüenses no solo destruye el ejercicio de la libertad de prensa, sino que ha transformado por completo su proyecto de vida, su estabilidad emocional y su permanencia en el país.

El documento titulado «Estado situacional de mujeres periodistas nicaragüenses» subraya que, desde 2018, las agresiones no son hechos aislados, sino parte de una estrategia estatal sostenida que alcanza dimensiones personales, familiares y profesionales.

FLED registra un total de 730 agresiones contra mujeres periodistas entre 2018 y 2025, identificando al Estado de Nicaragua como el principal perpetrador, responsable del 59,3 % de las violaciones, mediante mecanismos que abarcan desde la criminalización hasta la violencia sexualizada. Además, señala que 73,8 % de estas agresiones fueron catalogadas como de alta gravedad, lo que evidencia que el objetivo no es únicamente intimidar, sino destruir la capacidad de las periodistas para ejercer su profesión.

El informe también expone las consecuencias del exilio forzado. Mujeres con años de experiencia, liderazgo y formación académica han pasado a desempeñar oficios informales tras huir del país, debido a obstáculos como la imposibilidad de convalidar títulos, la exclusión del mercado laboral formal y la vigilancia digital que persiste incluso fuera de Nicaragua.

Una psicóloga —que ha atendido a numerosas mujeres periodistas y fue consultada para la elaboración del informe— sintetiza este deterioro afirmando que «el hostigamiento prolongado destruye redes de apoyo y erosiona la capacidad de resistir».

Víctimas dentro y fuera del país

Hasta junio de 2025, al menos 293 periodistas habían sido obligados al exilio, entre ellas 106 mujeres. FLED advierte que la salida del país no garantiza protección: los sistemas de asilo presentan largas demoras, procesos que revictimizan y condiciones laborales precarias que dificultan su integración.

Por otro lado, el documento incluye casos emblemáticos de agresiones dentro del país como el de la periodista Fabiola Tercero, desaparecida por más de un año. Su caso —advierte FLED— constituye «la forma más extrema de violencia» y evidencia la incapacidad del sistema internacional para mantener la atención sobre las víctimas cuando el Estado decide borrarlas.

Otro aspecto relevante del estudio es que, según la organización, mujeres afrodescendientes, indígenas, lesbianas y aquellas provenientes de territorios históricamente marginados enfrentan niveles adicionales de agresión, lo que profundiza su vulnerabilidad y amplifica los riesgos que ya impone la represión estatal.

El informe concluye que el gobierno nicaragüense ha aplicado una política de «tierra arrasada» para desmantelar el periodismo independiente y que, en el caso de las mujeres, esta estrategia se entrelaza con desigualdades históricas, misoginia institucional y violencia sexualizada.

A pesar de este escenario, el informe destaca la resiliencia de las periodistas nicaragüenses, que tanto dentro como fuera del país continúan desempeñando un rol fundamental en la defensa de la verdad y la memoria del país.

Lee el informe completo aquí.